Lenguaje de una concepción

(Delirio de un hombre cegado por la gula del ego)
El pistolero de grandes lenguas
desollados los cueros por poder abrasador
con óxidos verdáceos las éneas armaduras
ignoró las azabaches palomas, los cuervos albinos
tapó del ignífero astro su frente enmohecida
no claudicó ante la ignominia de los traidores
pulió las pulseras de eslabones en vez de desecharlas
que símbolos de su ulterior advenimiento devendrían con los giros
Afeitó sus barbas a mal traer al mediodía
desinfectó las rasgaduras bajo su ceño
abandonó las, en sollozos, ataduras centrípetas
deshollinó los goznes de las piernas y se irguió paciente
mas no fue fatuo el izamiento de los mástiles de hueso y fuerzas
más bien penoso el espectáculo visual y olfativo
más bien posmosas las rodillas en deflexión plástica
más bien levitando sobre los andrajos del cuerpo secular
Y sobrevino entonces una conciencia eminente
fosilizáronse las ramificadas leñas otoñales
fermentó en vino el néctar de las nubes embriagadas
duró miles de segundos emborrachando los suelos el cataclismo
y eclipses de galaxias, erupciones de espacio
metamorfosis materiales, nacimiento de tiempos
egregios ensamblados de energías polivalentes,
y hasta fuegos artificiales escupió antes de dormir
Fue en sueños luego que sembró más cerebros
dejó su adicción al aire para respirar
se comió sus genitales por temor a descendientes
transpiró metal para concluir su fuselaje
fundió armaduras y lenguas, obturóse las bocas
con su orina forjó una escuálida púa congelada
la bala meliflua de pretencioso diseño
con que alimentó su mosquete antes de partir
Desmembró la saeta y virutilló los bordes
fabricó nuevos fuegos de lava nívea
montañas nucleares pero el calor desterrado,
fracturada en cien filos terminó la sagital espina de hielo al rojo vivo
Disparó con furia pero con prudencia algunas rocas
a cada uno de los platinados soldados
desmanteló torretas y portones enchapados
viajó en carriles de fierro, carretas aladas
no guardó en su memoria la necia carnicería
no limpió de sus pies el cieno de los humedales
El adefesio arribó luego a las barnizadas escaleras
y lanzó su inconcebible misil a todos los sectarios reptilescos
y cada vez que destruía una infectada de vileza vida
descuartizaba los residuos para recuperar del mosquete el estornudo
Por momentos volvió a tener ojos y se reflejó en las vísceras
quería llorar pero ya no los soportaba
magnificó la masacre intempestiva
y dejó su última lágrima caer sobre sus manos
Cojeando voló a su cubil el vengador frenético
autoinvistióse de divinidad, se inventó adoradores
festejó en silencio ante la ausencia de hocicos
y la lucidez le alcanzó antes de la última muerte
vació sus intestinos del magnetismo sideral
evaporó la algidez de su neoesencia sobrehumana
ramificó los ejes de una cordura ficticia
puso límites atemporales a la eternidad
vitrificó las estructuras de incubados universos
firmó la erradicación de infantiles creencias
unificó emiratos, separó pangeas y siameses
descentralizó las energías en tangibles elipsoides
se injertó un corazón tejido a mano
y, faltando instantes para nacer, inventó la muerte
Así fue que en paz nació, sobre una roca,
el pistolero de grandes lenguas
(2004)

2 Comments:
Gracias por traerme hasta aqui, es un viaje lo tuyo, un viaje que me gusta... te leeré desde atras, poco a poco!
Elizabeth
"el adjetivo,cuando no da vida, mata" uno de los grandes, vos sabes...
en todo caso, en el titulo debo reconocer una intertextualidad,el ego, es gloton, por lo que de la gula, toda la razon, my dear, toda la razon...
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